(La dificultad de escribir “una entrada” en un blog. La dificultad de escribir algo. La dificultad de escribir. El síndrome de la página en blanco. El horror vacui.) ***Fin de la catarsis.
Casi a manera de epígrafe dejé, en ese espacio liminar, todas las
cosas que me espantan justo antes de sentarme a escribir, como queriendo
que no pasen de ahí donde las dejé, para poder darle paso a la palabra.
Machalá.
***
La primera vez que leí sobre el término performatividad, por
ahí del 2008, estaba en medio de investigaciones sobre literatura
costarricense y difícilmente habría imaginado que años después, volvería
sobre la misma cuestión.
El concepto de la performatividad, propuesto por John L.
Austin, se refiere a la capacidad que poseen ciertos enunciados -o
palabras- para expresar, además del sentido literal que ya poseen, una
acción concretamente dicha: se actúa a la vez que se habla, sí como un
hechizo -o un maleficio-, sí, de manera simultánea.
En palabras de Austin, “la realización del acto es la finalidad que persigue la expresión”.
Desde entonces, esta idea de la performatividad ha dado vueltas en
mi cabeza: la he explicado cuando he tenido la oportunidad, la he
aplicado -también cuando he podido-, la he desechado -cuando he debido-,
pero de cierta manera ha estado ahí como esperando una oportunidad en
la que pueda relacionarla con algo nuevo que aprenda.
Así pues, logré conectarla con la epistemología, a través de la
lectura de Rosa Cobo sobre el feminismo y un video de Judith Butler,
llamado Judith Butler: Your Behavior Creates Your Gender. Ya imaginarán por donde va el asunto.

En sus reflexiones, Butler hace una diferenciación entre los términos
“performed” y “performative”, con respecto al género. Es decir, ella
hace la diferenciación entre un género que es performed (representado, practicado, ejecutado, actuado) y un género que es performative (performativo).
Según Butler, el género que es performed, implica que hemos
tomado un rol y que de cierta manera lo actuamos, lo más serio de ese
asunto es que la manera en que actuemos -o representemos- es crucial
para mantener ese statu quo del género en el que estamos inscritos.
Por otra parte, decir que el género que es performativo implica que
ninguna persona representa un género desde el inicio (desde su
nacimiento), es pues, algo que se construye.
El asunto de todo esto es, entonces, la manera en que como individuos
deconstruimos el rol de género con el que hemos sido criados -el que se
nos ha impuesto-, para definir y construir nuestro rol de género, pero también para serlo: este es, para mí, el mayor acto de performatividad que un ser humano puede alcanzar.
Lo que también considero como un acto de performatividad es el hecho de hacer
epistemología. Constantemente, se ha vuelto sobre la cuestión de
definirla, hasta el punto de llegar a una conclusión -por supuesto no es
la única- de que cada individuo posee y crea una epistemología propia,
enormemente influenciada por su experiencia de vida, su contexto,
su cultura.
En varias ocasiones hemos discutido en clase, que, desde nuestra
disciplina, cada uno de nosotros ha hecho una epistemología (yo la he
hecho como filóloga, otros la habrán hecho como antropólogos,
educadores, etc), y que en el acto de definirla también la hemos
construido: al estudiar filología simultáneamente me estaba convirtiendo
en filóloga, estaba creando, haciendo y por qué no siendo (acto perfomativo).
Y así podríamos poner algunos ejemplos de como, en algún momento de
nuestra vida, hemos realizado actos performativos. Sin embargo, creo que
es pertinente lanzar una interrogante que nos permita reflexionar sobre
este tema, ¿acaso no es el género (performativo) una manera de hacer
epistemología? ¿Por qué resulta válido pensar en crear nuestra propia
epistemología, pero no lo es crear nuestra propia visión -y vivencia-
del género?
Y ustedes, ¿qué opinan…?
Bibliografía
Austin, J. (1971). Palabras y acciones. Cómo hacer cosas con palabras. (1° ed.) Buenos Aires: Editorial Paidós, Argentina.
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ResponderEliminarMe parece muy relevante la pregunta que lanzan: ¿Es necesario incentivar un entendimiento del género desde lo performativo?, es decir repensar este concepto, no como algo impuesto o natural según nuestra "marca del sexo", sino como una construcción social.
ResponderEliminarCompartimos con ustedes la necesidad de replantear como entendemos y experimentamos el género, ya que lastimosamente vivimos en una sociedad donde este se sigue viendo como algo estático y natural: nos definimos a partir de nuestro sexo, el cual, estipula una serie de normas "adecuadas" que no se deben romper o manipular (los niños visten de azul y las niñas de rosa, los hombres no lloran, las mujeres deben maquillarse, etc).
Es así como el género, se convierte en un tipo de violencia, que ataca la identidad y libertad del ser humano. Problemática latente en todas las esferas sociales: familiar, contexto educativo,laboral, y mediático, como menciona Pereira (s.f) este tipo de violencia “es actualmente considerada por la Organización Mundial de la Salud, como uno de los mayores problemas internacionales de salud pública y reconocida como uno de los problemas graves, para el cual, la sociedad occidental debe encontrar soluciones.” (p.2). He aquí la relevancia de trabajar desde el ámbito educativo la temática de género performativo (o su epistemología), si apostamos por un tipo de educación que busque formar personas críticas y libres, y por ende construir sociedades más justas.
Bibliografía:
Pereira, A. P. (s.f). Impacto de la violencia de género sobre niños, niñas y adolescentes. Recuperado de http://www.carm.es/ctra/cendoc/haddock/16176.pdf
Recomiendo el siguiente vídeo que sensibiliza sobre la violencia de género que se da desde el ámbito educativo, familiar y social:
"Vestido Nuevo" https://www.youtube.com/watch?v=JMakydi0p7o
El tema de la construcción de género es un tema que personalmente me atraviesa y me genera mucho. En una sociedad donde se ha dado las cosas por sentadas, donde se ha asumido que significa ser mujer y ser hombre desde la concepción; este tema de la construcción se vuelve fundamental y necesario de traer a discusión.
ResponderEliminarEl rompimiento con la heteronormativa, con el machismo, con la violencia conlleva de conciencia propia, de salir de esos lugares comunes dados y "armónicos".
Es un gran reto que al parecer la sociedad no se ha decidido por asumir, pero sin embargo cada vez con mucha más fuerza se vuelve fundamental dentro del desarrollo de misma.